Faltan 0 días para votar por Rubén Torrado al Concejo de Bogotá marcando Cambio Radical-MIRA y el número 6.

logo-ruben-torrado

Hoy me duele la ausencia de un amigo: así fue mi amistad con Miguel Uribe Turbay

Este 11 de agosto de 2026 fue el aniversario de un año de la partida de un amigo y compañero de luchas políticas, Miguel Uribe Turbay. Tuve la maravillosa oportunidad de coincidir con él en el Concejo de Bogotá, donde precisamente, en junio de 2014, él, como presidente de la corporación, me tomó juramento y me posesionó como presidente de la Comisión Segunda Permanente de Gobierno.

Miguel ya llevaba en ese entonces un par de años en el Concejo, y yo recién me estrenaba como concejal de Bogotá, pues me había posesionado en el cargo a finales de mayo de 2014. Fue entonces el comienzo de una gran amistad y de un trabajo compartido en el trasegar político. Ese encuentro institucional quedó en mi memoria para siempre y marcó el comienzo de una relación que con los años se hizo más fuerte y en la que siempre primó el amor por Colombia y los sueños compartidos de hacer de Bogotá y de nuestro país un lugar mejor para todos.

En esos años en el Concejo, ambos construimos parte de lo que fue y ha sido nuestra trayectoria política. Yo como concejal desde 2014 hasta la fecha; y él como concejal, presidente del Concejo, secretario de Gobierno Distrital, senador de la República, y con un gran futuro como candidato presidencial.

Cuando llegué al Cabildo Distrital, Miguel ya era un líder en la corporación y me dio la bienvenida a lo que sería el comienzo de estos 12 años como concejal, en este distinguido órgano político-administrativo. Desde ese 2014, he asumido cargos de dirección dentro del Concejo, y fue así como para el año 2016 fui nombrado presidente de la Comisión Tercera Permanente de Hacienda y Crédito Público, para seguir trabajando por Bogotá, al tiempo que Miguel era secretario de Gobierno Distrital. Éramos dos políticos con muchos sueños y deseos de sacar adelante a Bogotá, por eso le demostré apoyo a la Alcaldía abiertamente en 2019.

Mientras fuimos compañeros de cabildo, lideramos y promovimos varias iniciativas haciendo un trabajo legislativo conjunto, a veces como autores y, a veces, como ponentes. Recuerdo, en el mes de noviembre de 2015, el Proyecto de Acuerdo 376 de 2015 (convertido en el Acuerdo Distrital 632 de 2015), donde Miguel fue autor y yo fui ponente con Fernando López Gutiérrez (Bancada del Partido Liberal), “Por el cual se establecen estrategias para la preservación y defensa de los bienes conmemorativos y esculturas ubicadas en el espacio público”. O el Proyecto de Acuerdo 144 de 2015 (convertido en el Acuerdo Distrital 617 de 2015) “Por medio del cual se establece en Bogotá D.C. el programa de investigación en ciencias y cambio climático y se dictan otras disposiciones”, donde él fue autor y yo, junto con César Alfonso García Vargas, fuimos ponentes. O el Proyecto 207 de 2014 (luego 325 de 2014), donde él fue también autor y yo lo respaldé como ponente con una ponencia positiva (aunque no prosperó), “Por el cual se establece el Programa ‘Escuelas Intersemestrales’ como complemento de la formación académica en las Instituciones Educativas Distritales y se dictan otras”.  O el Proyecto 284 de 2015 (convertido en el Acuerdo Distrital 628 de 2015) “Por medio del cual se implementa un protocolo de acciones que deberá tener en cuenta el paseador de perros para que pueda ejercer dicha actividad en el Distrito Capital y se dictan otras disposiciones…”, donde él fue autor y yo, junto con Horacio José Serpa Moncada, fuimos ponentes. Y así sucesivamente…

En los años 2016, 2017 y 2018 seguiríamos defendiendo la misma causa, pero en dos lados diferentes de un mismo escenario político, pues él pasaría a asumir la Secretaría Distrital de Gobierno durante la administración de Enrique Peñalosa y yo continuaría como concejal. Fue así como realicé muchos debates de control político a la Administración Distrital, y él siempre juiciosamente dio cuenta del papel y la ejecución de la Secretaría a su cargo. Tuvimos entonces una relación de respeto y camaradería, pero siempre de trabajo juicioso y responsable en pro de Bogotá.

Luego Miguel siguió su camino hacia el Senado de la República; continuamos siendo amigos, y compartiendo y admirando el trabajo político que ambos realizábamos. Yo lo vislumbré siempre camino a la Presidencia de la República, pero recuerdo con enorme tristeza el 7 de junio de 2025 -cuando ya era candidato presidencial-, día que fue víctima de un atentado que acabó con su vida, dos meses después de una fuerte lucha por sobrevivir.

“HOY ME DUELE LA AUSENCIA DE UN AMIGO”, y me gustaría decirle a Miguel que honro su legado y las enseñanzas de un ideal compartido, pero que también hace mucha falta… Le haces falta a una Colombia que esperaba por ti, por tus luchas, tu juventud (tenías 39 años), tus ganas de trabajar y de hacer de nuestro país un lugar donde los sueños fueran posibles para todos. Hoy, con la mano en el corazón, te rindo homenaje, al amigo y al compañero político que fuiste, y espero que, desde el cielo, ilumines a esta patria que tanto te extraña.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *